Viaje a Italia – Modena y Maranello

Nuestro paso por Módena no logró llegar a la altura de lo que de él esperábamos. Años de aliñar ensaladas provocaron expectación y ganas de saber qué más había allí, además del afamado vinagre.

Buscando información encontramos que su plaza, su catedral y la “Torre Ghirlandina” están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También que es más grande en habitantes que mi ciudad natal, Salamanca, o que está a un tiro de piedra de Bolonia, nuestro lugar de residencia durante el viaje. Asimismo un plano turístico descargado de Internet proporcionó, cómo no podía ser de otra forma siendo Italia, un listado de palacios e iglesias marcados como dignos de visita.

Modena. Plaza
Modena. Plaza

Y lo cierto es que tampoco comenzó mal el día. Esquivada la ZTL  (sírvase el lector visitar anteriores artículos de este mismo viaje para averiguar qué es la ZTL) localizamos una zona de parking gratuito cercana al casco histórico. En el mapa aparecía marcada como “ex AMCM”, hacia el sur por fuera de la ZTL, y tenía pinta de ser una antigua fábrica, o zona de naves ahora abandonada. Investigando, ya de vuelta en casa, son unas de las siglas por las que se conocía hace años a la empresa que gestiona el transporte urbano en la ciudad.

Google Earth. Modena, aparcamiento
Google Earth. Modena, aparcamiento

Nos pusimos en marcha. Pese a ser, teóricamente, más grande que Salamanca en habitantes, no se ven grandes edificios, y se pasea con gusto.

Modena. Paseando
Modena. Paseando

Caminando desde donde aparcamos se llega enseguida a la plaza.

Google Earth. Modena, plaza
Google Earth. Modena, plaza

De momento todo iba dentro de lo correcto. El conjunto Duomo, torre, Ayuntamiento es bonito y de agradable visita. Entramos primero en el Ayuntamiento, en el que una amable señorita (de hecho la que parecía ser la única persona trabajando en el lugar) nos indicó que podíamos entrar y dar vueltas por las salas nobles del edificio “como si estuviéramos en nuestra casa”. Muchas pinturas, frescos y techos tallados de madera.

Modena, Palazzo Comunale
Modena, Palazzo Comunale

Tras el Ayuntamiento, al lado mismo, el Duomo. El exterior, con su blanca y marmórea cobertura, es de interesante recorrido, a la caza de tallas y relieves. En una de las puertas encontramos representaciones del caballeresco ciclo Bretón, o artúrico, así como alegorías de todos los meses del año. En la fachada se pueden observar también notables relieves con historias del Génesis.

Por todo el interior hay muestras del santo venerado y enterrado aquí, San Geminiano. Las tres naves, de ladrillo desnudo y simple, contrastan con altar y presbiterio, aunque lo que nos gustó más, sin duda, fue la espléndida cripta. No estaba permitido hacer fotos, así que me tuve que conformar con una tomada, técnicamente, desde la calle:

Modena, Duomo
Modena, Duomo

Y aquí es donde termina lo que dio de sí el recorrido por Módena, y comenzaron nuestras desdichas: el siguiente paso, pese a que podría haber sido una bonita visita al símbolo de la ciudad, esto es, la torre Ghirlandina, se quedó en deseo, pues cierra durante agosto.

También prometía el Palacio Ducal, ahora academia militar, ejemplo ilustre de arquitectura civil del XVIII, igualmente cerrado al público en agosto. No pudimos ver sus escalinatas, ni su patio de honor, o las estatuas romanas, o las distintas salas de honor.

Modena, Accademia Militare
Modena, Accademia Militare
Google Earth. Modena, Academia Militar
Google Earth. Modena, Academia Militar

En el Palacio de los Museos hubiéramos podido ver la gran galería de pintura y escultura de la familia Este, potentados del lugar, o la biblioteca Estense… de no estar cerrado de manera indefinida tras los trágicos terremotos del 29 de mayo de 2012, con epicentro cercano a Bolonia. En cuanto a las iglesias…

Modena, S. Domenico
Modena, S. Domenico

Iglesia de San Agustín… cerrada, de San Bartolomeo (magnífico interior)… cerrada, de San Biagio (frescos, tallas, techos, claustro, etc)… cerrada, San Agustín (con multitud de estucos, bustos, estatuas y bajorrelieves relativos a la Casa de Este, pinturas, frescos, capilla…)… cerrada, la de los Dominicos… cerrada. Pero cerrada como en ‘cerrada del todo por vacaciones hasta fin de agosto’. Los exteriores en general no hacen justicia al interior, y en muchos casos no merece la pena el “paseo” si no puedes entrar.

Aparte del Duomo, la única que encontramos abierta fue la de San Giovanni Battista, sin ningún interés especial, sea dicho sin querer faltar al respeto ni al Santo ni a sus parroquianos. Será que le tocó de “iglesia de guardia”.

Modena, San Giovanni Battista
Modena, San Giovanni Battista

Decidimos ir a ver el jardín botánico, con sus jardines públicos y palacete ad hoc. El palacete bien aunque muy discreto, y el jardín un secarral descuidado en el que los niños jugaron brevemente -acompañados por el canto de las chicharras- y los padres contamos los minutos restantes para volver a la furgoneta.

Modena, Palazzine dei Gardini
Modena, Palazzine dei Gardini

Tras volver junto a nuestro medio de transporte encontramos un parque de inexplicable color amarillo, teniendo en cuenta que toda la campiña se mantenía bastante verde, y en el que nos atrevimos a dar cuenta de la comida que llevamos, más por hambre que por agradable.

La última jugarreta que nos jugó la ciudad fue la de no ofrecernos ni un triste café abierto con el que enjugar el polvo del parquecillo. Un oriundo del lugar, amable, pero no sin cierta sorna, nos vino a decir algo así como que “¿Una cafetería? ¿Abierta? ¿Aquí? ¿En agosto? ¿Estáis locos?”.

En fin, que si vas a Módena ni se te ocurra hacerlo en agosto, pues hasta las palomas se van de vacaciones.

Google Earth. Recorrido por Modena
Google Earth. Recorrido por Modena

Tras comer parece que el viento sopló en dirección a Maranello…

Modena. Torre del Ayuntamiento
Modena. Torre del Ayuntamiento

…cercana población por la que suele “trotar” el Cavallino Rampante, y a la que nos dirigimos.

Maranello. Cavallino rampante
Maranello. Cavallino rampante

Todo amante de la Scuderia Ferrari sueña con visitar el lugar. La visita tiene algo de morboso, pues no consiste en otra cosa que ver coche tras coche, lujo y desmesura vana. Y hay unos cuantos, oiga. Eso sí, despampanantes.

Desde luego que a todo aquel al que gusten los coches en general, y los deportivos en particular, disfrutará de la acumulación de ellos que encontrará en el museo Ferrari. La señalización deja mucho que desear, y como la principal industria del lugar, si no la única, es la fabricación y prueba de los mencionados vehículos, te confundes tras ver naves y naves con el logotipo, pero sin cartel alguno que indique la dirección al museo.

De todas formas cuando llegas al museo se ve perfectamente, el problema es sólo ese, llegar. Junto al aparcamiento hay un café y una zona donde te ofrecen conducir un Ferrari.

Conduce un Ferrari
Conduce un Ferrari

No es que no quiera, me encantaría dar una vuelta, pero los precios son obscenos, y la experiencia no creo que demasiado emocionante. Motores de 4.000 cm3, unos 400 CV, 7 marchas, más de 300Km/h de velocidad punta, 4 segundos para pasar de 0 a 100, dispuestos para ti, para… “pasear” por las calles (con limitación a 50). Diez minutos y, según el coche, entre 70 a 150 euros… no, grazie.

Eso sí, espectaculares y bonitos lo son, y mucho.

Ferrari (detalle)
Ferrari (detalle)

El museo tiene un simulador que hará las delicias de todo aquel… que esté dispuesto a pagar 25€ por 7 minutos de juego. No, grazie.

También puedes comprar unas válvulas usadas en un coche real de un gran premio de F1, por el módico precio de 400€. Si estás de subidón también puedes elegir llevarte un pistón usado a cambio de 800€. Si no te mola tener unas válvulas gastadas en el escritorio, también tienes la opción de adquirir un solitario de plástico con canicas metálicas, por 510€. Por supuesto todo con certificado de autenticidad. No, grazie.

Vuelta (en bus) a la pista de pruebas o visita a la fábrica, precio aparte de la entrada, extra de 13€. No, grazie.

Decidimos no comprar nada, por no tener que facturar luego la maleta, claro. Un coche tampoco, no me caben los niños ni la mochila para ir al colegio.

Ironía aparte, podrás ver muchos de los coches más famosos de la historia de Ferrari, como los más importantes de carreras:

Ferrari F333 SP
Ferrari F333 SP

Deportivos:

Ferrari LaFerrari
Ferrari LaFerrari

Motores, vídeos, galería de premios, alguna explicación del proceso de creación, experimentación y fabricación, e incluso varios de los coches que han aparecido en películas famosas, como el de Steve McQueen en Bullit:

Ferrari 275 GTB4 (1966)
Ferrari 275 GTB4 (1966)

Tras tanta emoción, la sesera recalentada tras un día muy caluroso, y la retina quemada de tanto brillo, lujo y derroche, programamos una merecida y relajante visita a la piscina del hotel. Un paseo por Bolonia “la nuit” para hacer hambre, un plato de pasta y un rico helado para combatirla, y dimos la jornada por concluida.

  • Caperucita Roja

    Lo mejor era el sonido de las chicharras y las botellas de agua

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Florencia. vista desde Piazzale Michelangelo
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