Trio on the roof (sobre el violinista en el tejado)

Segunda entrada sobre las piezas que interpretaremos (el Trío Contrastes) el próximo día 21 de marzo. Hoy, Trio on the Roof, de Alexander Goldstein.

Comencemos por su inspiración:

El violinista en el tejado

Fue un musical de gran éxito, estrenado en 1964, y el primero en sobrepasar las 3.000 representaciones (llegó a 3.242). Con música de Jerry Bock, letra de Sheldon Harnick y libreto de Joseph Stein, está basado en la novela “Tevye y sus hijas” del escritor ruso Sholem Aleichem.

Violinista en el tejado
Violinista en el tejado (por Morburre)

Nos sitúa en la ficticia Anatevka, un shtetl (pequeño pueblo en Europa antes del holocausto, con mayoría de población judía) en Rusia, en el que judíos y ortodoxos conviven de una manera más o menos pacífica. Es 1905, y Tevye, un humilde lechero con cinco hijas, trata de sobrevivir aferrándose a las tradiciones. El eterno dilema entre la tradición y la realidad cotidiana cambiante perseguirá a nuestro protagonista. Debe reconciliar su mente y su corazón, satisfechos con sus ritos judíos, con el deseo de sus hijas de casarse por amor, por mucho que ello las aleje de esa tradición y de los deseos de su padre. Para complicar la trama, el momento en el que transcurre la narración nos mete de lleno en plena diáspora judía, y los terribles pogromos ordenados por el zar.

En 1971 se estrenó la película de igual nombre, en la que el siempre genial John Williams (La guerra de las galaxias, Indiana Jones, Superman, Parque Jurásico, la Lista de Schindler…) adaptó la música original de Jerry Bock. El filme recibió tres Oscar, entre ellos el de mejor banda sonora adaptada.

Por cierto, el violín está interpretado (doblado, podríamos decir) por el fantástico Isaac Stern.

Trio on the Roof

Alexander Goldstein (1948), su autor, es un compositor ruso residente en la actualidad en Naples, Florida. Ha escrito música para 27 largometrajes, y centenares de documentales y animaciones. También está considerado una autoridad mundial en la música utilizada en competiciones de distintos deportes, como patinaje artístico, entre otros.

Trio on the Roof, compuesta en 2013, es una obra basada en diversos momentos musicales de El violinista en el tejado (título original “Fiddler on the Roof”). Compuesta para violín, clarinete y piano, no es una mera transcripción, y, si bien encontramos referencias claras y fragmentos reconocibles, va más allá del simple arreglo.

El propio autor comenta “Siempre admiré la libertad de la música judía expresada por Jerry Bock en Fiddler. Es uno de los mejores musicales y más inmediatamente reconocibles del siglo XX. Quería interiorizar y enfocar esta música desde una perspectiva diferente – a través del prisma de los nuevos tiempos y la tradición de la música, ya que han evolucionado desde la creación de la obra musical, tanto en la música como en la vida

La pieza y el musical

[Nota] las traducciones de la letra son personales, las incluyo para captar el sentido de la canción, y no pretenden ser una transcripción al español adaptada para poder ser cantada, en cuyo caso habría que buscar algo con más rima y el número de sílabas apropiado.

La película comienza con Tevye diciendo:

“Un violinista en el tejado… suena a locura, ¿no?, pero aquí, en nuestro pequeño pueblo de Anatevka, se podría decir que cada uno somos un violinista en el tejado. Tratando de arrancar una agradable y sencilla melodía sin romperse el cuello. No es sencillo. Os podríais preguntar ¿por qué nos quedamos aquí, si es tan peligroso? Bien, nos quedamos porque Anatevka es nuestro hogar. ¿Y cómo mantenemos el equilibrio? ¡Eso lo puedo decir con una palabra! ¡Tradición!”

Primer movimiento, “Rituals”

Y así comienza Trio on the Roof. Al igual que la música, los títulos se basan en ciertos números del musical, pero sin reproducirlos textualmente. El primer movimiento es “Rituals”, Rituales, y en él encontramos alusiones al prólogo de la película, “Tradition”. Podremos escuchar al violinista, representando la tradición (aunque en esta ocasión no le haremos subir al tejado). En ciertos momentos fugaces escucharemos al piano y al violín hacer un ritmo de semicorchea en contratiempo seguido de semicorchea y una nota larga. Es el ritmo que en el musical/película tiene la palabra “tra-di-tion”. En el vídeo que incluyo a continuación podrás escuchar la palabra y el ritmillo, si vienes a escucharnos ¡intenta localizarlo!

También encontramos elementos propios de la música judía, algunos de ellos a su vez compartidos con la árabe y mediterránea. Movimientos paralelos de acordes por semitono, escalas modales, cromatismos, frecuentes y característicos intervalos de segunda aumentada, o variados glisandos y adornos, entre otros. No hace falta saber “solfeo”, la melodía y la armonía nos sugerirán el paisaje apropiado sin problema.

Segundo movimiento, “From Dawn to Dusk”

Literalmente sería “del alba al crepúsculo”, pero es una frase hecha que suele traducirse por “de sol a sol”. Corresponde  al número  del musical llamado “Sunrise, Sunset” (amanecer, anochecer). Es un momento de gran belleza y felicidad, aunque rodeado de incertidumbre y tristes acontecimientos. Suena un hermoso vals de fondo mientras en pantalla se suceden imágenes de la boda de Tzeitel, la hija mayor, con Motel, su amor verdadero, y no con quién su familia quería acordar el matrimonio. No hay sonido de la “acción real” y la música va narrando los pensamientos que en ese momento tan especial van pasando por la cabeza de cada uno. Calma visual y musical que se ve precedida por augurios de demostraciones anti-semitas, que finalmente se hacen realidad tras la boda.

En este movimiento encontramos una sorprendente transformación: del tranquilo vals del original (por tanto de “tres tiempos”) nos vamos a un 5/4 (de “cinco tiempos”). Según nos comentó el propio compositor, Alexander Goldstein, se inspiró en una pieza mítica del jazz, “Take Five”, compuesta por Paul Desmond y popularizada magistralmente por Dave Brubeck, escrita en un (entonces) poco habitual compás de 5/4, (Por eso Take Five).

¿Queréis saber qué sale de la mezcla de ambas cosas? pues ¡tendréis que venir a escucharnos! 😉

Tercer movimiento, “I Love You Too”

Esta parte, en español “yo también te quiero” recrea un momento mezcla de ternura e ironía, en el que Tevye, tras lograr (más o menos) entender que los tiempos cambian, y que su segunda hija también puede querer casarse por amor y no por lo que imponga la tradición, reflexiona sobre su propio matrimonio. Hodel, que así se llama la muchacha, le acaba de decir que se va a casar, aunque su padre en un principio prohíbe hacerlo con quién ella ha elegido. La feliz pareja le informa que no han venido a buscar su permiso, únicamente su bendición. El atribulado padre comienza a darse cuenta de que el mundo está cambiando.

Hay un motivo melódico breve que se repite incesantemente. Lo escucharemos claramente en la versión de Goldstein, y corresponde, en el musical, a la frase “Do you love me?”, ¿me quieres? Cuatro notas que reconoceréis en todo el movimiento, pues en diferentes variantes se va repitiendo. Los oídos atentos podrán escuchar también en la parte central del movimiento un breve rag-time.

Creo que es interesante conocer la letra, que en la versión instrumental se pierde:

  • Tevye: Golde, he decidido dar permiso a Perchik para comprometerse con nuestra hija, Hodel.
  • Golde: ¿Qué? ¡Es pobre! ¡No tiene nada, absolutamente nada!
  • T: Es un buen hombre, Golde. Me gusta, y lo que es más importante, le gusta a HodelHodel le ama, por tanto ¿qué podemos hacer? Es un nuevo mundo… un nuevo mundo. Amor. Golde… ¿me quieres?
  • G: ¿si te qué…?
  • T: ¿me quieres?
  • G: ¿te quiero? Con nuestras hijas a punto de casarse, y los problemas que hay en el pueblo… estás alterado, agotado. ¡Vete dentro y túmbate! Quizá sea una indigestión.
  • T: Golde, te estoy haciendo una pregunta… ¿me quieres?
  • G: Estás loco
  • T: Lo sé, pero ¿me quieres?
  • G: ¿Te quiero? Durante veinticinco años he lavado tu ropa, he cocinado para tí, limpiado tu casa, te he dado hijos, ordeñado la vaca… después de veinticinco años ¿por qué hablar de amor, justo ahora?
  • T: Golde, la primera vez que te vi fue el día de nuestra boda, estaba asustado.
  • G: Yo tímida
  • T: Yo nervioso
  • G: Yo también
  • T: Pero mi madre y mi padre dijeron que aprenderíamos a querernos uno al otro. Y ahora te pregunto, Golde, ¿me quieres?
  • G: soy tu mujer
  • T: Lo sé, pero ¿me quieres?
  • G: ¿le quiero? Durante veinticinco años he vivido con él, peleado con él, pasado hambre con él. En veinticinco años mi cama ha sido suya, si eso no es amor ¿qué es?
  • T: Entonces, ¿me quieres?
  • G: Supongo que sí
  • T: Y yo supongo que también te quiero
  • Los dos: No cambia nada, pero aun así, después de veinticinco años, es bonito saberlo

Cuarto movimiento, “Fantasy”

Para terminar la obra Goldstein ha elegido la parte sin duda más famosa, el conocido “Si yo fuera rico”. Tevyefantasea”, mientras se ocupa de la granja, y piensa en voz alta qué haría si tuviera dinero. Por cierto, estudiantes de inglés, la canción original, “If I were a rich man“, es un fantástico ejemplo de oraciones condicionales. Comienza con una pequeña e irónica reprimenda:

“Querido Dios, hiciste mucha, mucha gente pobre. Me doy cuenta, por supuesto, de que no es una vergüenza ser pobre. ¡Pero tampoco es que sea un gran honor! Así, ¿habría sido tan terrible si yo tuviera una pequeña fortuna?”

Y a partir de aquí nuestro buen lechero deja volar la imaginación, que de momento es gratis. Conjetura, feliz, qué haría con tanto dinero, entre tarareos y expresiones que hacen de este número un momento fresco y espontáneo. En la reinterpretación de Goldstein escuchamos retazos de la melodía original. Tiene un carácter jovial que, en mi opinión, justifica el cambio de orden en la historia con respecto al libreto (allí está en el primer acto, aquí es el último movimiento) y pone un broche apropiado a la obra.

La letra dice:

“Si yo fuera rico, todo el santo día holgazanearía. Si fuera un ricachón… no tendría que trabajar duro. Si yo fuera un hombre rico, holgazán.

Construiría una gran casa, alta, con docenas de habitaciones, justo en medio del pueblo. Con un buen tejado de hojalata, y bajo él, suelos de auténtica madera. Habría una larga escalera para subir, y una aún más larga de bajada, y una más a ninguna parte, sólo para aparentar.

Llenaría mi patio con pollitos y pavos y gansos y patos, para que en el pueblo los vieran y oyeran, graznando tanto como pudieran. Y cada ‘pío’, ‘glu’ y ‘cua’ sería al oído como una trompeta, como diciendo ‘aquí vive un hombre rico’.

Si yo fuera rico, todo el santo día un holgazán. Si fuera un ricachón… no tendría que trabajar duro. Si yo fuera un hombre rico, holgazán.

Vería a mi esposa, mi Golde, parecerse a la mujer de un hombre rico, con una apropiada papada, supervisando comidas hasta hartarse. Me la imagino dándose aires y pavoneándose. ¡Qué contenta está! gritando a los criados, día y noche.

Los más importantes hombres del pueblo vendrían para adularme. Me pedirían consejo, como a Salomón el Sabio. ‘Si no le importa, Reb Tevye…’, ‘Disculpe, Reb Tevye…’ Planteando problemas que dejarían bizco a un Rabino. Y sería indiferente si respondiera bien o mal, ¡cuando eres rico todos piensan que lo sabes todo!

Si fuera rico, tendría el tiempo que me falta para sentarme a rezar en la sinagoga. Y quizá me sentaría junto al muro oriental, y hablaría de los textos sagrados con los eruditos, siete horas cada día. Eso sería lo más agradable de todo.

Si yo fuera rico, todo el santo día un holgazán. Si fuera un ricachón… no tendría que trabajar duro. Si yo fuera un hombre rico, holgazán.

Señor, que creaste al león y al cordero, decretaste que fuera lo que soy, ¿arruinaría algún gran plan eterno si yo fuera rico?”

Fijaros cómo al hablar de las escaleras justo acaba de subir por las del pajar, y cuando al hablar de sentarse en el muro oriental también se sienta en una humilde banqueta, por ejemplo. La película contiene muchos detalles en los que fijarse.

Estreno

Vídeoconferencia con Goldstein
Vídeoconferencia con Goldstein

El estreno mundial de la pieza tuvo lugar el pasado noviembre de 2013, en Estados Unidos, y tenemos el privilegio de ofrecer el estreno europeo, en el segundo concierto del ciclo “Tahonas viejas, músicas nuevas“, en el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca el 21 de marzo de 2014, a las 20:15.

Maravillas de la técnica, hemos tenido un par de ensallos con el compositor, a través de vídeo-conferencia. En la foto de la izquierda os presento a “Alexander Goldstein virtual”:

Tocaremos además sendas sonatas para clarinete y piano, y violín y piano, de Nino Rota. En un artículo anterior comenté algo sobre ellas y, sobre todo, su autor.

  • Caperucita Roja

    Pero que buen rato he pasado escuchando esto, espero que para el concierto recuerde todas las melodías y así lo disfrute mas. Bueno la de if I were a rich man, la recuerdo bien.

  • juanfrito

    Gracias por el comentario! Espero que disfrutes, aunque te “contrate” de “pasahojas” 🙂

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