Nino Rota (sonatas para clarinete y para violín)

Nino Rota

Con motivo de un próximo concierto en el que tendré el placer (¡y la responsabilidad!) de tocar, compartiré aquí algo de información complementaria sobre las piezas que interpretaremos, y sus autores. Hoy es el turno de Nino Rota (1911-1979).

Nino Rota
Nino Rota (imagen de dominio público)

Música para cine

Con frecuencia al hablar de música para películas, género en el que Giovanni “Nino” Rota destacó, solemos asociarla al título del film. Seguramente recordemos alguno de los actores principales, o el nombre del director, pero no es habitual recordar al compositor. Sería difícil no evocar la imagen de Don Vito (Corleone) si escucháramos esas solitarias notas de trompeta con las que comienza el vals del Tema del Padrino. Sin embargo no creo que muchos pudieran decir quién lo compuso.

Rota fue nominado al Oscar a la mejor banda sonora por la primera película de la trilogía, recibió el premio por la segunda, y, desafortunadamente, murió años antes de que se rodara la tercera. Escribió algo más de 150 bandas sonoras para películas de muchos y variados directores, aunque son notables sus colaboraciones con Federico Fellini, y, en menor número, con Luchino Visconti o Franco Zeffirelli.

La Strada, La dolce vita, Ocho y medio, Romeo y Julieta, o Amarcord, por poner algún ejemplo, contienen pasajes inspirados, que colaboran y en ocasiones dan cohesión al  filme, y que muchos reconoceremos pese a no haber visto la película a la que acompañan. Nino Rota se recrea en las melodías, bellas e inspiradas. En muchas ocasiones, particularmente en su música para Fellini, nos recuerda a la música escrita para el circo o para películas mudas.

Hay Nino Rota más allá de las bandas sonoras

Niño precoz, escribió (y estrenó) un oratorio con tan sólo 11 años de edad, y terminó sus estudios de composición a los 19 en la Academia Santa Cecilia de Roma. Tras una breve estancia en Estados Unidos en donde estudió dirección y amplió su instrucción como compositor, volvió a Milán. También graduado en literatura, se dedicó además a la docencia, llegando a ejercer de director del Liceo Musical de Bari durante casi 30 años.

Escribió numerosas  obras, entre ellas varias óperas y piezas corales, conciertos para orquesta y solista, o de música de cámara. Podéis consultar su catálogo completo en el sitio web ninoronta.com

Suele ser calificado de neorromántico, y demuestra una gran facilidad para la composición (y, según el compositor y erudito musical Nicholas Slonimsky, también una gran “felicidad”). Principalmente tonal, el brillante compositor nos atrapa con sus melodías.

Sonatas para clarinete y violín

Primera en el tiempo es la de violín, compuesta entre 1936 y 1937. En general las sonatas compuestas por Rota, aunque no son comparables a las grandes sonatas del romanticismo, mantienen parte de esa majestuosidad y nobleza. Son piezas seguras, confiadas en su lenguaje. La de violín es algo más extrovertida que su  equivalente para viola. Es colorida, y un gran ejemplo de la habilidad de Rota para crear líneas melódicas interesantes sobre sencillas progresiones armónicas.

La de clarinete y piano, compuesta en 1945, es una pieza tranquila y lírica. Su segundo tiempo es sereno y ligeramente reflexivo, incluso nostálgico en ciertos momentos, con un ligero punto de contraste que conduce a un último tiempo igual en carácter al primero. En general es una pieza sin sobresaltos, y agradable de escuchar, que termina de una manera cálida.

Encuentro interesantes varias citas, que aquí reproduzco a modo de apunte final sobre su persona y su música.

La primera del propio Nino Rota, a modo de reflexión:

“Cuando estoy creando al piano, tiendo a sentirme feliz; pero, el eterno dilema, ¿cómo puedo ser feliz entre la tristeza de otros? Haría todo lo posible por dar a todos un momento de felicidad. Esto es lo que hay en el corazón de mi música”

Las restantes, de Federico Fellini (del libro Fellini par Fellini, Ed. Flammarion, 1987):

“Él [Rota] tenía una ‘imaginación geométrica’; un acercamiento musical digno de ‘esferas celestiales’. Él, por tanto, no necesitaba ver imágenes de mis películas. Cuando le preguntaba sobre las melodías que tenía pensadas, para comentar una u otra secuencia, claramente me daba cuenta de que no estaba conectado en absoluto con imágenes. Su mundo era interior, dentro de él mismo, y la realidad no tenía forma alguna de entrar en él.”

“Trabajar con él [Rota] era verdadera alegría. Podías sentir tan bien su habilidad para crear que solía transmitirte una cierta euforia. Era una sensación tan fuerte que me daba la impresión de estar escribiendo la música yo mismo”

“Él [Rota] era alguien que tenía una rara cualidad perteneciente al mundo de la intuición. Al igual que niños, gente sencilla, personas sensibles o inocentes, él [Rota] solía decir cosas deslumbrantes.[…] Tan pronto como llegaba, la tensión desaparecía, todo se transformaba en una atmósfera festiva; la película entraba en un tiempo alegre, sereno, fantástico, una nueva vida.”

Concierto del Trío Contrastes

Clarinete, violín y piano, Lara Díaz, Marco Pastor y Juan Francisco Vicente, tocaremos la Sonata para clarinete y piano y la Sonata para violín y piano, ambas de Nino Rota, además de “Trio on the Roof”, de Alexander Goldstein (una obra bien interesante que hemos trabajado con el compositor) y “La niña bonita” de Joan Albert Amargós.

En otra entrada del blog comento algo de “Trio on the Roof”, basada en la música de “El violinista en el tejado”, agradable e interesante, de la que haremos (probablemente, según el propio compositor) el estreno en Europa.

El concierto tendrá lugar el viernes 21 de marzo, a las 20:15, en el auditorio del Conservatorio Profesional de Música de Salamanca, en la calle Tahonas Viejas. Entrada libre.

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