Comida de año nuevo

Hace poco, ordenando fotos, me encontré con unas que hice a los platos que cocinamos para el día 1 de enero pasado, en que se juntó parte de la familia en casa para la comida de año nuevo.

Y pensé que, si no me falla la memoria, nunca he publicado recetas, o nada relacionado con la cocina en este “cuaderno dispar”, así que aquí va nuestro menú, por si a alguien le apetece. Las recetas son para Thermomix, aunque como podréis observar no tendría ninguna dificultad realizarlas sin ella. Las cantidades que indico son las de las recetas originales.

Mi mujer se dedicó a buscar recetas en revistas variadas, y como nos suele gustar de todo, de aquello de lo que no nos decidíamos o teníamos duda hicimos alguna prueba previa. El día 31 nos dedicamos a hacer las salsas y dejar limpia y preparada la pesca y la carne, que luego después de Nochevieja no apetece levantarse temprano a cocinar 🙂

Entrantes

Entrantes
Entrantes

Aquí pusimos los tradicionales patés, fiambres, huevo hilado y jamón. Nada raro, aunque los fiambres sí eran del tipo que en las carnicerías suelen traer únicamente en Navidad. En fin, lo habitual, algo para picar, de lo que nunca calculas bien la cantidad, y te queda para re-comer y re-cenar los días siguientes.

Tartaletas de morcilla

Tartaleta de morcilla y queso de cabra
Tartaleta de morcilla y queso de cabra

Ingredientes:

  • 500 gr de queso de cabra
  • 500gr de morcilla de cebolla (y ya sé que todas las morcillas llevan cebolla, me refiero a la que lleva aún más, tipo León o Palencia, queremos que quede cremoso y jugoso)
  • 100 ml de nata para cocinar
  • 100gr de miel de milflores

Elaboración:

La elaboración es bien sencilla. El queso a trozos y la nata triturados durante 20 segundos a velocidad seis, y se aparta. La morcilla, pelada, obviously, junto con la miel, 3 minutos a 90º y velocidad 4. Listo, a falta de montarlo.

Según la receta original da para unas ocho personas, pero según la hicimos nosotros, en tartaletas, da para más (o para ocho pero varias tartaletas por persona). Nosotros éramos quince, me sobró morcilla y me faltó algo de queso. Por cierto, utilicé un queso de cabra que venden envasado, cremoso, que jamás utilizaría para comer tal cual, pero que queda perfecto para montar con la manga pastelera.

En la receta original, que vimos en una revista, utilizaron un molde cilíndrico y alternaron capas: morcilla+queso+morcilla+queso, regando luego con un poquito de miel. Tras la prueba previa decidimos que era demasiada miel, con la que va cocinada junto a la morcilla opinamos que es suficiente. También comprobamos que era una cantidad excesiva para ponerlo como entrante. Además, quería buscar una forma de dejarlo preparado y que luego el día 1 únicamente tuviéramos que darle un “calentón”. Así que nos decidimos por unas tartaletas. Para que se mezclara todo bien al morder, metí ambas cosas en sendas mangas pasteleras, alternando capas, y rematando con la mezcla de queso, listo para gratinar en el último momento.

Merluza con gambas a la crema

Merluza con salsa
Merluza con salsa

 

La receta original la encontré en el blog “Entre recetas y libros”, aunque realicé alguna variación.

Ingredientes

(para cuatro personas)

  • 4 lomos de merluza
  • 300 gr de gambas peladas
  • 1/2 cubilete de aceite (50 ml)
  • 1 cebolla
  • 1 cubilete de vino blanco seco
  • 200 gr de caldo de pescado
  • 200 gr de nata líquida
  • Un poco de azafrán
  • Guisantes para guarnición
  • Sal y pimienta al gusto

En la receta original acompañan con patatas, pero como en nuestro caso la carne también llevaba patatas, decidí poner guisantes con la merluza.

Elaboración:

Pica la cebolla 4 segundos a velocidad 5, añade el aceite y cocina 8 minutos, a 100ºC y velocidad 1. Añade el caldo, el vino, la nata y el azafrán y repite 8 minutos, 100º y velocidad 1.

En el original añade ahora las gambas. Yo quería la salsa bien fina, así que trituré unos segundos a velocidad 6, y lo pasé bien por el colador, reservando para el día siguiente. Las gambas las hice al ajillo, pero sin añadir pimentón, y únicamente unos breves instantes, sin cocinar del todo. Quería que tuvieran ese saborcillo a sartén, y no sólo a gamba cocida.

Al día siguiente, poco antes de la comida pasé los lomos por harina, bien “palmeados” para quitar todo el exceso, los marqué un poquito en la sartén, y a la cazuela con la salsa, los guisantes y las gambas. Rectifica de sal y pimienta, y con un ligero hervor, listo. No te pases con la cocción del pescado, con dos o tres minutitos y dejarlo un poco con la tapa puesta fuera del fuego es más que suficiente, incluso menos si las tajadas son pequeñas o finas.

Por cierto, el caldo de pescado lo hice con espinas y cabezas que siempre voy guardando en el congelador, más las cabezas de las gambas y alguna verdura, pero si no te quieres complicar, cómpralo ya hecho.

En la prueba me quedó un poquito subido de azafrán, pero no molesta en absoluto, de hecho creo que le da bastante gracia a la salsa, así que sin miedo, pero ojo, nunca más de unas pocas hebras 🙂

Solomillo de cerdo con salsa de manzana

Solomillo de cerdo con salsa de manzana
Solomillo de cerdo con salsa de manzana

Lo del cerdo y la manzana es muy socorrido: no es nada nuevo, pero sabes seguro que queda bien. La recetá la localizó mi mujer en una revista.

Ingredientes

(para ocho personas)

  • Solomillos (no especifico cantidad, varían tanto de tamaño que cada uno debe ver y calcular, nosotros compramos 7 para 15 personas, pero eran realmente pequeños, y no queríamos que fueran piezas muy grandes, pues había demasiada comida y la idea era probar poco, pero de todo)
  • 3 manzanas
  • 1 puerro
  • 1 ajo
  • 1 cubilete de aceite (100 ml)
  • 1 cubilete de vino fino (100 ml) (yo utilicé un Pedro Ximénez, me apetecía un poco dulce)
  • 2 cubiletes de caldo de carne (200 ml)
  • Sal y pimienta

Elaboración:

Igual que en el plato anterior, preparé la salsa el día anterior:

Limpia el puerro, trocéalo, y pícalo con varios golpes de turbo junto al ajo pelado. Añade el aceite y programa 7 minutos, a 100ºC y velocidad 1.

Pela las manzanas, y ve añadiendo en trozos al vaso, según se cocina el puerro.

Añade el vino y deja 5 minutos, temperatura varoma y velocidad 2.

Añade el caldo, y otros 5 minutos, varoma y velocidad 2.

Deja que temple un poco, tritura y pasa por un colador. En mi caso me pareció que aún quedó un poco líquida (quizá eché demasiado vino o caldo), así que la dejé unos minutos más a temperatura varoma, para espesar.

El día de autos, salpimenta a tu gusto los solomillos. Este día, por probar, los corté en “tacos”, como pequeños cilindros, no en los clásicos medallones “al bies”. Los marqué a fuego muy fuerte por arriba y abajo para que quedara crujiente esa capa, y los hice rodar un poco por los costados para sellarlos. Todos a una bandeja, y al horno un ratito antes de servirlos. No demasiado tiempo, lo justo para que aún quede bien jugoso por dentro.

Previamente preparé en el horno unas patatas con hierbas provenzales y aceite, y ¡listo!

Postre

De postre, piña
De postre, piña

Después de “tamaña” comida estimamos que nadie querría un postre pantagruélico, así que una simple y rica piña fue suficiente. Tiene mucha fibra, así que seguro que ayudó a que “transitara” el resto de la comida.

  • Caperucita Roja

    Todo estaba muy rico, doy fé de ello

  • juanfrito

    Además de dar fé, diste buena cuenta de ello 😉

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Padua. Piazza Prato della Valle
Padua y Ferrara

Relato de nuestro último día, crónica del viaje a Italia, que faltaba para cerrar la "serie".

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