Londres – 4 de abril de 2010
El día 4 (tercero del viaje), lo pasamos íntegro en Greenwich. Nos queda cerquita del hotel, prácticamente al otro lado del río.
Tras bajar del DLR y dar una vuelta por donde está lo que queda del Cutty Sark, nos dirigimos hacia la universidad de Greenwich.
Aparte de pasear por la zona, visitamos el impresionante salón pintado.
Es de agradecer su consideración, colocando espejos para poder admirar el techo sin “descoyuntarse” las cervicales.
Merece la pena dedicar un buen rato al museo marítimo, con muchos barcos (qué raro), maquetas, el uniforme (con agujero de bala autentificado) de Nelson, pinturas, instrumentos de navegación, un simulador de barco (me temo que nos estrellamos en dos ocasiones, el “carnet” de capitán tendrá que esperar).
Y como ya he comentado en varias ocasiones, muchas cosas interactivas y para que los niños jueguen y aprendan (que aunque a alguno le sorprenda, son cosas que se pueden dar simultáneamente).
Llegada la hora de comer intentamos el clásico bocata de embutido, que llevamos convenientemente envasado desde Salamanca. Lo comimos sentados en un banco, de cara a Greenwich Park, aunque la verdad es que el tiempo no acompañaba, frío, viento y negros nubarrones:
De todas formas, nada que no se arregle con una carrerita por el parque para entrar en calor.
Y paseando (unos) y corriendo (otros), llegamos al observatorio.
Y aparte de la típica foto en el meridiano 0 (un pie al este y otro al oeste)…
…disfrutamos de las vistas desde el alto. Aquí vemos la universidad de Greenwich, y al fondo Canary Wharf
Y tras un paseo de vuelta…
…nos despedimos de Greenwich. Repetimos Pub&Kitchen, y a dormir, horario europeo que es lo mejor para no desaprovechar el horario de apertura de… ¡todo!.
