Así, sin querer, nos hemos metido de lleno en el otoño. Hace no demasiado aún pensábamos en la piscina, y en comer en el jardín, y dos días atrás comencé a encender la chimenea. Me gusta una canción para niños, que aunque se refiere al invierno, dice en algún momento: “crujen los leños y las chispas vuelven a bailar”:
Es también una época de mirar al cielo, que a veces está gris, plano, pero que algún día obsequia con unos colores espectaculares, o con unas nubes fantásticas.
Todas las mañanas, después de despertar a los niños y ponernos la ropa, cuando bajo por la escalera de casa, siempre miro por una pequeña ventana que tenemos en el descansillo. Da de lleno hacia el este, y aunque la fila de casas que tiene en frente me impide ver la ciudad, me deja ver el cielo.
También sucede que esa hora a la que bajamos es justo cuando amanece. (En realidad día a día ocurre más tarde, pero siempre vuelvo a la escalera, a mitad de desayuno o de ponernos los abrigos, a ver el cielo). Tengo una espinita clavada, pues a veces está tan nublado, aunque con algún en el horizonte, de forma que refleja el sol y todo tiene un color rojo espectacular. Siempre me he quedado con las ganas de salir a hacerle una fotografía, pero siempre pienso “no, que llegamos tarde”. Luego, durante el fin de semana, Murphy me regala un cielo plano o un amanecer limpio (bonito, pero menos interesante)
. Es cuando la ciudad despierta, las farolas aún lucen, las formas de las catedrales comienzan a dibujarse, aunque aún se mezclan con el fondo, y en algunos barrios hay una neblina que envuelve todo y le da un halo misterioso. Dejo aquí un par de fotos de tiempos pasados, a ver si para otra ocasión logro capturar ese cielo rojo.
Etiquetas: Fotografía · Salamanca4 Comentarios

4 respuestas hasta ahora ↓
amanece por el este, la ventana está orientada al este
Me cachis, ya lo he corregido, será que he visto demasiadas veces “amanece que no es poco”, o que a la hora a la que bajo aún no ando yo muy lúcido
Gracias caperucita (si no fuera por ti…)
Una preciosidad
Independientemente las fotos son magníficas, pena de casas. Gracias por seguir poniendolas. Da gusto verlas, en casa o en el trabajo.